Su nombre científico, Boops boops, proviene del griego antiguo bous (« buey ») y ops (« ojo »). Recibió este nombre debido al tamaño desproporcionado de sus ojos en relación con su cuerpo. Por lo tanto, no tiene ninguna relación con la onomatopeya inglesa to boop (« dar un golpecito en la nariz ») y se pronuncia « bo-ops, bo-ops ».